La Vida en Rosa

La Vida en Rosa

Nos complace invitarte a un viaje a lo más profundo de tu ser; donde la esencia eres tú, donde la energía femenina se empodera y donde los sueños se hacen realidad.

Sí, tú que nos estás leyendo, nos vamos en un viaje a nuestro ser interior. Tú que eres mujer y todo lo puedes, hoy te tenemos un mensaje: eres un ser de luz.

Octubre es el mes que la Organización Mundial de la Salud eligió para generarnos conciencia y prevención a todas las mujeres.

El 19 de octubre se celebra mundialmente el día internacional de la lucha contra el Cáncer de Mama. Un día que marca historia en la vida de toda mujer.

Un día que Infinitek Paris dedicó a las mujeres de luz.

Sí, tú que nos estás leyendo, nos vamos en un viaje a nuestro ser interior. Tú que eres mujer y todo lo puedes, hoy te tenemos un mensaje: eres un ser de luz.

Octubre es el mes que la Organización Mundial de la Salud eligió para generarnos conciencia y prevención a todas las mujeres. El 19 de octubre, se celebra mundialmente el día internacional de la lucha contra el Cáncer de Mama. Un día que marca historia en la vida de toda mujer. Un día que Infinitek Paris dedicó a las mujeres de luz.

Las flores listas, la tarima lista, las sillas en posición, micrófono funcionando, el sonido del agua en el fondo y la luz natural del sol, iluminaba cada esquina del restaurante Antigua Contemporánea. Así iniciamos el día sábado 19 de octubre en la ciudad de Cali. A las 8:30 am empezaron a llegar varias mujeres de distintas edades, de distintas zonas de la ciudad, pero con una cosa en común: una sonrisa de oreja a oreja. ¡Era contagiosa! Mientras iban llegando se sentaba cada una en una silla esperando ansiosamente qué iba a suceder.

En cuestión de minutos suena la voz de una mujer; “Hola, mi nombre es Johana Rojas. Soy diseñadora… estoy un poco nerviosa. Hoy daré lo mejor de mí, esta es mi historia…” mientras las invitadas miraban concentradamente a esta hermosa joven de

29 años, ella movió levemente el vestido azul de cuadros que llevaba puesto para poder cruzar la pierna. “Soy sobreviviente de tres cánceres; una pierna amputada, tengo una prótesis, dos cánceres de pulmón y una mastectomía doble para prevenir el cáncer de seno. Esto hace parte de mi vida, ¡pero no es mi vida!” Mientras la voz se le quebraba nos iba ilustrando su historia, una mujer que ha perdido a toda su familia materna por el cáncer, padece de un extraño síndrome llamado Li-Fraumeni.

Johana se expresaba con toda la sinceridad, hablaba desde el corazón y las invitadas durante 40 minutos cabeceaban ese “sí, me identifico contigo”. Estábamos sentadas frente a 20 mujeres, cada una más poderosa y más positiva que la otra. Todas con otro tema en común: el cáncer.

Las flores listas, la tarima lista, las sillas en posición, micrófono funcionando, el sonido del agua en el fondo y la luz natural del sol, iluminaba cada esquina del restaurante Antigua Contemporánea. Así iniciamos el día sábado 19 de octubre en la ciudad de Cali. A las 8:30 am empezaron a llegar varias mujeres de distintas edades, de distintas zonas de la ciudad, pero con una cosa en común: una sonrisa de oreja a oreja. ¡Era contagiosa! Mientras iban llegando se sentaba cada una en una silla. Esperando ansiosamente que iba a suceder.

En cuestión de minutos suena la voz de una mujer; “Hola, mi nombre es Johana Rojas. Soy diseñadora… estoy un poco nerviosa. Hoy daré lo mejor de mí, esta es mi historia…” mientras las invitadas miraban concentradamente a esta hermosa joven de 29 años, ella movió levemente el vestido azul de cuadros que llevaba puesto para poder cruzar la pierna. “Soy sobreviviente de tres cánceres; una pierna amputada, tengo una prótesis, dos cánceres de pulmón y una mastectomía doble para prevenir el cáncer de seno. Esto hace parte de mi vida, ¡pero no es mi vida!” Mientras la voz se le quebraba nos iba ilustrando su historia, una mujer que ha perdido a toda su familia materna por el cáncer, padecen de un extraño síndrome llamado Li-Fraumeni.

Johana se expresaba con toda la sinceridad, hablaba desde el corazón y las invitadas durante 40 minutos cabeceaban ese “sí, me identifico contigo”. Estábamos sentadas enfrente 20 mujeres, cada una más poderosa y más positiva que la otra. Todas con otro tema en común: el cáncer.

“La reflexión es: uno tiene que hacer lo que ama, estar con los que ama, trabajar en lo que ama. Yo creo que el cuerpo lo siente todo y lo somatiza todo, si uno no es feliz, el cuerpo también lo sabe. Yo no sería la persona que soy hoy, no viviría el día a día como si fuera el último, ni sería tan feliz, si no fuera por el cáncer. Uno tiene que cambiar la página y empezar a pensar que el cáncer no es eso “malo” que el mundo codificó como lo peor del mundo, es un proceso para aprender. La vida es tan fácil como uno lo quiera vivir. Todo llega para enseñarte algo y luego se va”. Las palabras de Johana empoderaron a cada una de las mujeres presentes. Se rompió el

silencio y empezaron todas a comentar, a compartir sus propias experiencias y versiones de su realidad y posición frente el cáncer. Corrían lágrimas en la cara de muchas, lágrimas de esperanza, lágrimas de fortaleza y lágrimas de agradecimiento por la vida.

Después de ese momento tan emotivo, las invitadas pasaron a un exquisito brunch en el último piso del restaurante. Al aire libre, estaban rodeadas de flores rosadas, blancas y hojas verdes, se sentía la conexión con la naturaleza.

“La reflexión es: uno tiene que hacer lo que ama, estar con los que ama, trabajar en lo que ama. Yo creo que el cuerpo lo siente todo y lo somatiza todo, si uno no es feliz, el cuerpo también lo sabe. Yo no sería la persona que soy hoy, no viviría el día a día como su fuera el último, ni sería tan feliz, si no fuera por el cáncer. Uno tiene que cambiar la página y empezar a pensar que el cáncer no es eso “malo” que el mundo codificó como lo peor del mundo, es un proceso para aprender. La vida es tan fácil como uno lo quiera vivir. Todo llega para enseñarte algo y luego se va”. Las palabras de Johana empoderaron a cada una de las mujeres presentes. Se rompió el silencio y empezaron todas a comentar, a compartir sus propias experiencias y versiones de su realidad y posición frente el cáncer. Corrían lágrimas en la cara de muchas, lágrimas de esperanza, lágrimas de fortaleza y lágrimas de agradecimiento por la vida.

Después de ese momento tan emotivo, las invitadas pasaron a un exquisito brunch en el último piso del restaurante. Al aire libre, estaban rodeadas de flores rosadas, blancas y hojas verdes, se sentía la conexión con la naturaleza.

Nos inspiran las mujeres

EMPODERADAS

Para un día tan especial como lo es el 19 de octubre, Infinitek Paris tenía una sorpresa preparada para todas esas mujeres que padecieron o están enfrentando la enfermedad. Creamos una nueva fórmula mejorada del Aceite Rosa Mosqueta con beneficios excelentes para hidratar, revitalizar y consentir a todas estas mujeres. Por eso, abrimos en nuestra página web un formulario para que todas aquellas guerreras fuertes, empoderadas y soñadoras que no pudieron asistir al evento y hayan pasado por esta enfermedad o la estén enfrentando, fueran

una de las primeras en conocerlo. ¡Todas las mujeres que se inscribieron, recibieron la sorpresa en la puerta de sus casas!

La fórmula de nuestro Aceite Rosa Mosqueta es 100% natural y tiene propiedades hidratantes, reparadoras, cicatrizantes y antiinflamatorias. Previene y corrige líneas de expresión, manchas, cicatrices y estrías, con Aceite de Durazno, Aceite de Burití y Vitaminas A, B, C y E. Las veinte mujeres presentes fueron las primeras en probar esta nueva fórmula.

Para un día tan especial como lo es el 19 de octubre, Infinitek Paris tenía una sorpresa preparada para todas esas mujeres que padecieron o están enfrentando la enfermedad. Creamos una nueva fórmula mejorada del Aceite Rosa Mosqueta con beneficios excelentes para hidratar, revitalizar y consentir a todas estas mujeres. Por eso, abrimos en nuestra página web un formulario para que todas aquellas guerreras fuertes, empoderadas y soñadoras que no pudieron asistir al evento y hayan pasado por esta enfermedad o la estén enfrentando, fueran una de las primeras en conocerlo. ¡Todas las mujeres que se inscribieron, recibieron la sorpresa en la puerta de sus casas!

La fórmula de nuestro Aceite Rosa Mosqueta es 100% natural y tiene propiedades hidratantes, reparadoras, cicatrizantes y antiinflamatorias. Previene y corrige líneas de expresión, manchas, cicatrices y estrías, con Aceite de Durazno, Aceite de Burití y Vitaminas A, B, C y E. Las veinte mujeres presentes fueron las primeras en probar esta nueva fórmula.

Eran las 11:30 am, la mañana se estaba pasando en un abrir y cerrar de ojos. La última actividad clave para finalizar ese sábado en Cali con las mujeres de luz fue con una invitada muy especial. Objetos Encantados es un taller dictado por Paula

García, sobreviviente de cáncer de ovarios. Una mujer con tanta fortaleza, que no tuvo necesidad de hacer las quimioterapias, porque su actitud, su mente y energía, la programó para sanarse.

Eran las 11:30 am, la mañana se estaba pasando en un abrir y cerrar de ojos. La última actividad clave para finalizar ese sábado en Cali con las mujeres de luz fue con una invitada muy especial. Objetos Encantados es un taller dictado por Paula García, sobreviviente de cáncer de ovarios. Una mujer con tanta fortaleza, que no tuvo necesidad de hacer las quimioterapias, porque su actitud, su mente y energía, la programó para sanarse.

El taller inició con un círculo, donde Paula explicó qué es la era de la luz y quiénes son sus hijas; una nueva raza de mujeres que vinieron a transformar el mundo, eran ellas: las mujeres de luz. Cantaron y movieron el cuerpo hasta renovar las energías de cada una de ellas. Al finalizar esa actividad, Paula les pidió que revisaran debajo de sus sillas, ahí encontraron “la correspondencia divina”; un

sobre con un tiquete dorado que indicaba que fueron seleccionadas para cursar una maestría de vida. Este grupo selecto de mujeres tiene una forma de ver la vida relativamente diferente, son supremamente agradecidas y saben disfrutar de los pequeños detalles del día a día, esos, que realmente no son tan pequeños. Es por esto que cursan una maestría de vida.

El taller inició con un círculo, donde Paula explicó qué es la era de la luz y quiénes son sus hijas; una nueva raza de mujeres que vinieron a transformar el mundo, eran ellas: las mujeres de luz. Cantaron y movieron el cuerpo hasta renovar las energías de cada una de ellas. Al finalizar esa actividad, Paula les pidió que revisaran debajo de sus sillas, ahí encontraron “la correspondencia divina”; un sobre con un tiquete dorado que indicaba que fueron seleccionadas para cursar una maestría de vida. Este grupo selecto de mujeres tiene una forma de ver la vida relativamente diferente, son supremamente agradecidas y saben disfrutar de los pequeños detalles del día a día, esos, que realmente no son tan pequeños. Es por esto que cursan una maestría de vida.

Se entregaron unas hojas para que cada mujer se dibuje a sí misma y la personalice. En la hoja escribieron su nombre completo y un aprendizaje de vida que les ha dejado el proceso de enfrentarse al cáncer. Un ejercicio de retro inspección, de aprender a mirar hacia adentro de cada una de nosotras. Este proceso fue impresionante, un momento de sinceridad con nosotras mismas. Cada una narró su visión, su proceso de cáncer y qué lecciones les ha dejado todo esto.

Muy emotivo, tanto que nuevamente empezaron a salir lágrimas en los ojos de varias presentes. Pasamos de ser unas mujeres desconocidas, invitadas a un espacio creado por Infinitek Paris, a convertirnos en familia. Veinte mujeres que se volvieron una sola. Una sola causa. Un solo ser de luz. Una sola misión: ser felices, estar agradecidas y vivir plenamente. Ese sábado 19 de octubre marcó el corazón de todas por siempre.

Somos mujeres de luz

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